La comunicación asertiva
Hoy en día, comunicarse bien es una habilidad esencial. En primer lugar, es transversal y afecta absolutamente a todos los ámbitos de nuestra vida. Pero, sobre todo, los medios de comunicación contemporáneos implican que tendemos a estar en contacto continuo con los demás (en particular a través de las redes sociales). En consecuencia, nuestra capacidad de intercambiar y expresar nuestras emociones y nuestras ideas de una manera saludable para nosotros y para los demás se vuelve esencial para nuestro bienestar. Este es precisamente el propósito de la comunicación asertiva.
Lo esencial
- La comunicación asertiva expresa emociones y necesidades de forma auténtica, respetando las del interlocutor.
- Se le oponen dos actitudes disfuncionales: la inhibición (autocensura por miedo al conflicto) y la agresión (imponer los propios puntos de vista por la fuerza).
- El conflicto, bien gestionado, se convierte en una oportunidad para comprendernos mejor a través del diálogo.
- El TCC y el juego de roles conductuales permiten trabajar concretamente la asertividad.
- La realidad virtual completa este trabajo sumergiendo al paciente en situaciones de interacción realistas.
1. ¿QUÉ ES LA COMUNICACIÓN ASERTIVA?
La comunicación asertiva es una habilidad social que se expresa durante una conversación con una o varias personas y que tiene como objetivo expresar las propias emociones, pensamientos e ideas de manera auténtica y directa, respetando y teniendo verdaderamente en cuenta las de los demás.
Este último punto es central porque la comunicación asertiva implica verbalizar plenamente las necesidades y opiniones propias pero nunca en detrimento de las de los demás. Es un punto de equilibrio que constituye la base de toda relación sana y debe permitir que cada uno de los interlocutores se sienta escuchado, tratado de manera respetable, equitativa, sin ningún pretexto atacado y, si alguna vez fuera así (a menudo fruto de malentendidos que pueden surgir incluso cuando se recurre a una comunicación asertiva), capaz de expresar un posible malestar así como el propio rechazo a una petición.
La comunicación asertiva forma parte de la perspectiva más amplia de la asertividad, que es un modo conductual de relacionarse con los demás, es decir, un conjunto de comportamientos (incluida la comunicación asertiva) cuyo objetivo es desarrollar relaciones sanas, equilibradas y satisfactorias con las personas con las que trabajamos. Para representar mejor la asertividad, utilizamos con mayor frecuencia la imagen del equilibrio relacional. En efecto, la asertividad se caracteriza por el establecimiento de una relación donde el otro y nosotros mismos disfrutamos de la misma consideración, donde las necesidades de cada uno son tomadas en cuenta y puestas al mismo nivel, tratadas con la misma importancia. Es decir, el otro pesa lo mismo que nosotros en la relación sin que ninguno de los dos se sienta agraviado o desatendido.
Pero ojo, contrariamente a ciertas ideas preconcebidas, la asertividad como la comunicación asertiva no son ni innatas ni espontáneas. No es un tipo de personalidad ni una cualidad intrínseca que uno pueda tener o no. Es una elección individual, un enfoque particular de las relaciones interpersonales que da lugar al establecimiento de habilidades sociales específicas y que aún debe implementarse en situaciones de interacción en última instancia. Por tanto, no hablamos de una "persona asertiva" sino de "comportamientos asertivos" que se aprenden y pueden movilizarse o no en diferentes situaciones de interacción. Es muy posible que una misma persona se comunique de forma asertiva en un entorno concreto y no lo haga en otros.
La voluntad del individuo, por tanto, sigue siendo central. Esto último depende, por un lado, de la personalidad, de aptitudes y de representaciones sobre las relaciones humanas que tienden a favorecer un tipo de comunicación más que otro. También es necesario tener en cuenta el estado emocional en el que se encuentra el individuo antes, durante e incluso después de la interacción. De hecho, las emociones están en el centro del proceso de comunicación. La presencia de los demás es el origen de diversas emociones positivas y negativas y es por eso que a veces puede resultar difícil comunicarse pacíficamente.
2. ANTICIPACIÓN DEL CONFLICTO EN EL CENTRO DE LA COMUNICACIÓN
Hacer una petición, dar una opinión, plantear una situación que no te gusta para cambiar las cosas, expresar un rechazo o una oposición a una decisión, recibir elogios y también darlos son ejemplos de interacciones cotidianas que, sin embargo, pueden vivirse bastante mal. ¿La razón de tal fenómeno? Proviene de la anticipación de un conflicto o al menos de la contradicción de la opinión expresada y de las reacciones emocionales asociadas. Comunicarnos significa que tenemos una o más personas frente a nosotros y que luego pueden actuar como verdaderos obstáculos para obtener lo que queremos. Por el contrario, podemos percibirnos a nosotros mismos como el obstáculo a los deseos de los demás. En cierta medida, comunicarse es exponerse a uno mismo y a los demás a la frustración, la incomprensión, la violencia, etc. En definitiva, las situaciones de comunicación pueden verse como una forma de arena o confrontación.
La anticipación de este conflicto y los resultados negativos que tendemos a imaginar a menudo llevan a las personas a adoptar actitudes de comunicación disfuncionales.
Inhibición
Es un modo de comunicación que se caracteriza por una gran pasividad en las relaciones humanas. Es la incapacidad, en una interacción, de expresar las propias emociones y dar la propia opinión desde el momento en que existe la posibilidad, aunque sea mínima, de entrar en contradicción con el interlocutor. En este caso, el individuo prefiere la autocensura por el miedo al conflicto y a las consecuencias desastrosas, a menudo desproporcionadas, que imagina. Se trata, pues, de un verdadero exceso de ansiedad que impide encontrar las palabras, altera el tono de voz, la postura y todo lo que generalmente asociamos con el lenguaje no verbal. Este funcionamiento es esencialmente disfuncional porque genera un gran sufrimiento en el individuo. Sus necesidades no son respetadas, sistemáticamente van detrás de las de los demás y la repetición de este tipo de situaciones impacta negativamente en la autoestima.
Agresión
Éste es el comportamiento diametralmente opuesto al de la inhibición. Si la comunicación inhibida consiste generalmente en impedirse expresarse, la comunicación agresiva pretende imponer al otro lo que se quiere por la fuerza o el engaño. En este modo de comunicación, al individuo no le importan las consecuencias para el interlocutor y expresa sus emociones de forma violenta o encubierta con fines de manipulación. No tiene en cuenta los sentimientos de los demás ni sus necesidades mientras las suyas propias estén satisfechas. Este es nuevamente un funcionamiento disfuncional porque comunicarse agresivamente genera un fuerte resentimiento en la otra persona, degradando así profunda y rápidamente las relaciones. Si bien la comunicación agresiva puede ocasionalmente lograr los objetivos, en última instancia conduce al aislamiento social y, por lo tanto, perjudica el bienestar y la calidad de vida.
3. ¡OBJETIVO DEL DIÁLOGO!
A menudo considerado y temido por sus posibles consecuencias relacionales negativas, el conflicto es, sin embargo, una parte necesaria de casi cualquier relación social prolongada. Al fin y al cabo, sólo designa la oposición más o menos marcada entre dos puntos de vista, lo que es un caso bastante común entre dos personas.
Además, aunque a primera vista las opiniones puedan parecer incompatibles o incluso irreconciliables, los beneficios de resolver un conflicto superan ampliamente sus posibles efectos negativos momentáneos. De hecho, es una oportunidad para comprendernos mejor y mejorar la dinámica de las relaciones para el futuro. Pero para lograrlo, debemos lograr establecer un diálogo auténtico capaz de sacar soluciones que no podríamos haber imaginado solos. Un verdadero diálogo no es sólo una sucesión de intervenciones que invariablemente persisten en la misma dirección. Al contrario, es un intercambio que debe permitir un descentramiento, es decir un cierto alejamiento de la propia opinión para poder considerar las cosas desde otro ángulo (a menudo el punto de vista del interlocutor, pero no sólo) sin traicionar lo que se siente.
A través de este proceso, nuestro punto de vista inicial se enriquece con el discurso de los demás (y recíprocamente el de los demás con el nuestro) lo que maximiza fuertemente las posibilidades de conducir a un resultado verdaderamente satisfactorio para todos. La expresión efectiva, sincera y directa de lo que pensamos, queremos y sentimos es entonces la mejor manera de lograr tales resultados.
4. ¿CÓMO COMUNICAR ASERTIFICAMENTE?
En primer lugar, la comunicación asertiva es una habilidad que se adquiere practicando en situaciones reales de interacción. No existe una fórmula preparada para usar sistemáticamente. Debe movilizar su empatía para escuchar y comprender la emoción del interlocutor, para escuchar sus propios sentimientos para poder expresarlos con palabras respetando al otro y a ti mismo. No es instintivo, pero algunos principios centrales pueden ayudar a cualquiera que quiera mejorar su comunicación.
Planificar la comunicación
La idea aquí no es quitar toda espontaneidad a lo que se dice sino ser conscientes de que dependiendo de las circunstancias, un mensaje puede percibirse de manera diferente. Del mismo modo que usted estarás más o menos dispuesto a escuchar determinadas cosas dependiendo de la hora del día y de su nivel de actividad, por ejemplo, su interlocutor puede estar más o menos receptivo a lo que intentas decirle. Por lo tanto, es importante tener en cuenta este aspecto, especialmente si se está preparando para realizar una solicitud que podría resultar costosa a sus ojos. En este caso, puede interrogarlo para que te diga cuándo sería el mejor momento para que hable de este tema que es importante para ti.
Describe y explica la situación problemática.
Tampoco aquí les pedimos que realicen un análisis riguroso de lo que están viviendo. Sin embargo, para que su interlocutor pueda entenderte, es importante proceder por etapas, para avanzar poco a poco en su historia. Por ejemplo, puede empezar hablando de los hechos, de elementos objetivos de la forma más neutral posible.
Sobre todo, debemos conseguir distinguirlos de cualquier interpretación y de cualquier juicio, aunque éste pueda ser muy complejo. Luego, podrá explicar lo que entendiste sobre su posición o sus acciones, siempre especificando que efectivamente esa es su perspectiva que no es una verdad general. El último paso es hablar de las consecuencias de la situación que te está causando problemas.
Este es realmente el momento de expresar sus emociones, sus dificultades sin adoptar una postura acusatoria. Por el contrario, es necesario tener en cuenta que puede que no seas el único que sufre la situación y que la percepción de su interlocutor podría ser completamente diferente. Mostrar empatía, equilibrar lo negativo con mensajes positivos, agradecer al otro por escuchar puede realmente facilitar el intercambio y aumentar las posibilidades de resolución.
Formule explícitamente su necesidad
Finalmente, para completar el proceso, su discurso debe desembocar en una petición o propuesta concreta. La asertividad implica responsabilizarse de sus emociones, necesidades e ideas de forma auténtica, directa y respetuosa. Las incertidumbres sobre su posición deben disiparse mediante una solicitud clara, que permita a su interlocutor responder favorablemente o no.
C2Care, líder en tecnologías inmersivas para la salud mental
Cree su cuenta gratuita para descubrir más de 250 situaciones de exposición en realidad virtual y suscribirse directamente en línea.
5. ¿CÓMO TRABAJAR LA COMUNICACIÓN ASERTÍFICA?
Saber comunicar es una habilidad imprescindible para todos debido al impacto muy significativo que la comunicación puede tener en la calidad de las relaciones con los demás, en todos los ámbitos de la vida. Comunicarse bien influye fuertemente, por ejemplo, en la cercanía que podemos tener con quienes nos rodean o las relaciones laborales y por tanto en el desarrollo profesional. Pero no todo el mundo se siente cómodo con la comunicación, ¡ni mucho menos! Las creencias falsas generalizadas según las cuales algunas personas tienen un don natural para comunicarse y otras no, generalmente alientan a las personas a adoptar estrategias de afrontamiento que corresponden a formas de evitación más o menos graves.
Las ansiedades asociadas a situaciones de interacción se refuerzan entonces, lo que puede favorecer el desarrollo a largo plazo de trastornos de ansiedad como la fobia social o la fobia escolar en los más jóvenes, o incluso trastornos del estado de ánimo. En términos más generales, en las personas que padecen trastornos de ansiedad o adicciones, encontramos a menudo una falta de asertividad que contribuye al mantenimiento del trastorno. Es por este motivo que las terapias cognitivo-conductuales (TCC) son hoy un método terapéutico extremadamente demostrado para trabajar eficazmenteasertividad.
Gestionar las emociones
Las emociones y, en particular, determinadas ansiedades están en el centro de la comunicación. El TCC nos permite trabajar este aspecto centrándonos en estos pensamientos de desastre en el marco de la reestructuración cognitiva, que consiste en retomar los patrones de pensamiento desadaptativos del individuo. Por otro lado, el terapeuta le enseña herramientas que le ayudarán a gestionar su ansiedad como la relajación mediante ejercicios de respiración o el sistema AWARE. El objetivo es permitir que las personas encuentren una forma de serenidad en las situaciones de interacción y que las emociones ya no les abrumen.
Juego de roles conductuales
El otro eje principal del apoyo de TCC a la asertividad es la exposición. Sin embargo, esta es una exposición especial porque estamos hablando de juego de roles conductuales. Realizadas habitualmente en grupo, se trata de puestas en escena lo más realistas posibles que abordan situaciones cotidianas problemáticas porque con una o más interacciones minan al sujeto. Por tanto, el objetivo es, inicialmente, orientarle en la aplicación de los principios de la comunicación asertiva. Luego, aumentamos gradualmente la dificultad de los escenarios para asegurar la adquisición de habilidades comunicativas en todas las situaciones.
Por tanto, los temas de los talleres pueden ser muy variados. Se refieren principalmente a:
- Hacer una petición (defenderse; exigir algo);
- Rechazar ;
- Expresar críticas o expresar emociones negativas;
- Recibir críticas (justificadas, injustificadas, vagas);
- Gestionar la agresión y la ira (propia y ajena);
- Gestionar conflictos;
- Habla en público.
6. REALIDAD VIRTUAL Y COMUNICACIÓN ASERTIVA
La Realidad virtual y más particularmente TERV (Virtual Reality Exposure Therapy) forman parte del linaje directo de TCC. Por tanto, podemos realizar el mismo trabajo terapéutico con la notable diferencia de que el uso de la realidad virtual permite sumergir completamente al paciente en un entorno íntegramente recreado por ordenador, lo que provocará en el individuo las mismas reacciones ansiosas que en la vida. Por tanto, TERV son especialmente eficaces en el desarrollo de técnicas de gestión de emociones. También tienen la ventaja práctica de no tener que movilizar a otras personas para la puesta en escena.
Por tanto, también facilitan la repetición y, por tanto, la habituación a situaciones de interacción, lo que también contribuye a una reducción duradera del malestar emocional sentido. Sin embargo, las interacciones en la realidad virtual son un escenario menos natural que en los juegos de rol conductuales. El grupo también ofrece más posibilidades para diferentes interacciones. En consecuencia, combinar TERV y juegos de roles conductuales podría constituir una modalidad de apoyo terapéutico particularmente interesante y relevante.
C2Care, líder en tecnologías inmersivas para la salud mental
Cree su cuenta gratuita para descubrir más de 250 situaciones de exposición en realidad virtual y suscribirse directamente en línea.
Preguntas frecuentes sobre comunicación asertiva y realidad virtual
¿Por qué utilizar la realidad virtual en el campo de la salud mental?
La realidad virtual permite una exposición gradual y controlada a situaciones que provocan ansiedad, incluidas las interacciones sociales, en un entorno seguro. Los entornos reproducibles garantizan una atención constante, promueven la participación del paciente y permiten al profesional ajustar los ejercicios a sus necesidades específicas.
¿Desde cuándo se utiliza la realidad virtual en terapia?
C2Care prueba su software de realidad virtual en hospitales desde 2016. Esta colaboración con establecimientos sanitarios ha permitido adaptar los entornos inmersivos a las necesidades de los profesionales, en particular para el trabajo de asertividad y comunicación asertiva.
¿Qué pacientes pueden beneficiarse de un TERV para trabajar la comunicación asertiva?
Los pacientes que padecen trastornos de ansiedad, fobia social o adicción suelen presentar una falta de asertividad que mantiene el trastorno. La terapia de exposición a la realidad virtual permite trabajar la gestión de las emociones y la habituación a situaciones de interacción social.
¿Puedo sentir náuseas mientras uso los auriculares?
Algunas personas pueden experimentar una sensación de cibermareo cuando utilizan un casco de realidad virtual. Este fenómeno afecta alrededor del 10% de los usuarios. El médico puede entonces adaptar la intensidad de la exposición para limitar este malestar.
¿Quién puede utilizar la realidad virtual para el tratamiento?
La realidad virtual terapéutica está dirigida a profesionales como psicólogos, psiquiatras y terapeutas ocupacionales, que trabajan en establecimientos de salud (CHU, hospitales, clínicas, residencias de ancianos) o de forma privada. Es una herramienta utilizada bajo supervisión profesional, nunca de forma completamente independiente por parte del paciente.
¿Tengo acceso a todos los entornos?
Sí, todos los entornos que ofrece C2Care están agrupados en una única aplicación, accesible directamente desde su cuenta.
¿Con quién debo comunicarme si tengo problemas de software?
Puede comunicarse con nuestro servicio técnico a través del chat en vivo desde su plataforma de control. En caso de avería del casco, se realiza un diagnóstico con usted y luego, si es necesario, se sustituye el equipo defectuoso en un plazo de 48 horas.
¿Qué es un entorno virtual?
Un entorno virtual es una escena recreada por ordenador en la que se sumerge al paciente, provocando las mismas reacciones emocionales que la situación real. Por ejemplo, podría ser una escena de hablar en público, para trabajar la comunicación asertiva.
Autor
C2Care