Los entornos propuestos permiten recrear situaciones de conducción que provocan ansiedad e integrarlas progresivamente durante las sesiones. Carreteras, túneles, puentes o carreteras de montaña ofrecen contextos variados para trabajar con exposición gradual.
El paciente puede ajustar, con el médico, la densidad del tráfico, el clima, el tiempo o la duración del viaje. Estos parámetros permiten aumentar o disminuir la intensidad de los estímulos en función de la evolución del paciente.
Estas situaciones pueden repetirse e integrarse gradualmente en el protocolo del médico para trabajar con el paciente la ansiedad anticipatoria, así como los pensamientos catastróficos y de evitación relacionados con la conducción.