Un niño que sufre de fobia escolar teme situaciones específicas: entrar en clase, ser interrogado, tomar un examen o hablar frente al grupo. La reproducción de estas situaciones en consulta no siempre es fácil, ya que dependen de la escuela, compañeros de clase o del contexto del día.
El profesional sanitario no puede acceder siempre a un aula real, ni controlar la presencia de otros estudiantes o la dificultad de un examen. Por lo tanto, la progresión de la exposición es difícil de controlar en un entorno natural.
La realidad virtual hace posible recrear estos contextos escolares directamente en la consulta, en un entorno controlado y reproducible, sin depender de la escuela o de terceros.