4 de septiembre: Día Mundial de la Salud Sexual
La OMS define la salud sexual como un “estado de bienestar físico, mental y social en el ámbito de la sexualidad (…)”, enfatizando la importancia del aspecto psicológico en la sexualidad. Si la salud sexual se ve a menudo a través del prisma de las infecciones de transmisión sexual (ITS) y las disfunciones somáticas, es importante recordar que la sexualidad es ante todo mental. Pasa por el deseo, la libido, la excitación, la atracción, entre otras. Así que aprovechemos este Día Mundial de la Salud Sexual para hacer un balance de los aspectos mentales y sociales de la salud sexual.
Lo principal para recordar.
- La salud sexual incluye dimensiones físicas y psicológicas, más allá de la ausencia de enfermedad (definición de la OMS).
- Los trastornos sexuales (disfunción eréctil, trastornos de la eyaculación, problemas de orgasmo, vaginismo) suelen tener un origen multifactorial.
- El deseo sexual fluctúa de forma natural: es el sufrimiento que provoca el que determina si existe un trastorno.
- El consentimiento debe ser libre, informado y prestado por persona capaz de consentir, pudiendo ser revocado en cualquier momento.
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1. TRASTORNOS Y DISFUNCIONES SEXUALES
El primer impacto mental en la salud sexual se siente también a nivel físico, serán los trastornos y disfunciones sexuales. Estos trastornos pueden tener un origen puramente fisiológico, pero la psique suele estar en el centro de estos problemas.
Las más conocidas de estas disfunciones son los trastornos de la función eréctil, es decir la dificultad para tener o mantener una erección cuando se desea, los trastornos de la eyaculación, con mayor frecuencia cuando la eyaculación se produce antes de lo deseado, los trastornos del orgasmo, es decir la incapacidad de alcanzar el orgasmo, y el vaginismo, un trastorno que provoca una contracción intensa de la vagina que conduce a dolor intenso durante la penetración.
Estos trastornos pueden tener un origen físico, pero cuando un médico lo descarta, el origen psicológico sigue siendo el más probable. Será entonces necesaria una terapia para trabajar estas dificultades, cuyo origen muchas veces es multifactorial. Buscaremos comprender cómo funciona el cuerpo, los pensamientos y comportamientos que mantienen estas dificultades, y modificarlos para recuperar un funcionamiento satisfactorio.
Otra categoría de trastornos influenciados por la dimensión psicológica de la persona se refiere al deseo y la libido, que podrían definirse simplemente como el deseo de realizar una actividad sexual (solo o con otros). Este deseo fluctúa de forma natural a lo largo de la vida, a veces elevado, a veces muy bajo o incluso inexistente. Esta intensidad no determina el trastorno. Es el impacto en la vida de la persona y el sufrimiento que esta intensidad provoca lo que determinará si la persona necesita o no ayuda.
Sin embargo, para la OMS la salud sexual "no consiste sólo en la ausencia de enfermedad, disfunción o dolencia". Por tanto, el bienestar va más allá del funcionamiento corporal y psicológico. Los factores que contribuyen a ello se extienden en torno a cada persona, en el entorno, el entorno, la pareja y muchos otros.
La OMS aclara su definición como “la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia”. Esta frase pone de relieve un aspecto central y fundamental de una sexualidad sana: el consentimiento.
2. CONSENTIMIENTO SEXUAL
El consentimiento sexual se define como la aceptación de participar en uno o varios actos íntimos y/o sexuales.
Para ser válido, el consentimiento debe cumplir tres condiciones: debe darse de forma libre, ser informado y provenir de una persona con capacidad para consentir.
El consentimiento libre significa que la aceptación no debe darse bajo violencia, coacción, presión o amenaza.
El consentimiento informado significa que la persona que consiente no debe encontrarse en un estado que altere su juicio y su capacidad para consentir. Una persona muy alcoholizada o bajo los efectos de sustancias, por ejemplo, no está en condiciones de dar un consentimiento informado.
Que la persona tenga capacidad para consentir supone, por último, que tenga una edad suficiente para comprender aquello a lo que consiente, que su estado mental, psicológico e intelectual le permita comprender a qué está consintiendo y que esté consciente. Una persona que pierde el conocimiento durante una actividad a la que había consentido deja de estar en condiciones de consentir. Una persona dormida no puede dar su consentimiento, independientemente de la reacción fisiológica automática de su cuerpo.
El consentimiento no se basa en la presencia o ausencia de excitación sexual, ni en ningún otro signo. El consentimiento es un estado mental que debe comunicarse y puede revocarse en cualquier momento.
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Preguntas frecuentes sobre el Día Mundial de la Salud Sexual y la Realidad Virtual
¿Por qué utilizar la realidad virtual en el campo de la salud mental?
La realidad virtual permite una exposición gradual a situaciones que provocan ansiedad, en un entorno seguro y reproducible. Promueve la habituación, el compromiso del paciente y la atención personalizada, adaptada a los trastornos de ansiedad, fobias, adicciones y trastornos del estado de ánimo.
¿Qué patologías se pueden tratar en realidad virtual?
La realidad virtual se utiliza para trastornos de ansiedad (fobias, estrés postraumático, trastornos obsesivo-compulsivos), adicciones, trastornos del estado de ánimo y para la recuperación cognitiva. El protocolo queda determinado por el médico según el perfil del paciente.
¿Quién puede utilizar la realidad virtual para el tratamiento?
La realidad virtual es utilizada por profesionales: psicólogos, psiquiatras y terapeutas ocupacionales en particular. Supervisan la exposición, ajustan los entornos virtuales a las necesidades del paciente y aseguran el seguimiento durante todo el tratamiento.
¿Puede la realidad virtual ser peligrosa?
Utilizada en un entorno terapéutico supervisado por un médico, la realidad virtual no presenta ningún peligro particular. Algunas personas pueden experimentar cibermareo, una sensación de malestar ligada a la inmersión, que afecta a alrededor del 10% de los usuarios.
¿Puedo sentir náuseas mientras uso los auriculares?
Algunas personas pueden experimentar náuseas relacionadas con el ciberenfermedad, una molestia provocada por la inmersión. Este fenómeno afecta a alrededor del 10% de los usuarios y, por lo general, es temporal. El profesional sanitario puede adaptar la duración y la intensidad de la exposición para limitarla.
¿Tengo acceso a todos los entornos?
Sí, todos los entornos están agrupados en una única aplicación. El catálogo incluye más de 250 escenas, que abarcan los trastornos de ansiedad, fobias y adicciones más comunes.
¿Con quién debo comunicarme si tengo problemas de software?
Podrá comunicarte con el servicio técnico vía chat en vivo desde su plataforma de control. En caso de problema de material, se realiza un diagnóstico antes de enviar una etiqueta de devolución. El equipo defectuoso se reemplaza dentro de las 48 horas.
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C2Care